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REVISTA ARTESANOS
El arte de hacer nudos
Acaba de editar un nuevo libro y sus obras son utilizadas en diseño
de
indumentaria, pero para ella el objetivo es la auténtica
jerarquización de esta técnica milenaria.
En la última edición de Buenos Aires Fashion 2007,
uno de los más
importantes eventos del diseño y de la moda que tiene la
ciudad, algunas
modelos lucieron, en la pasarela, remeras y vestidos inspirados
en sus
creaciones. Como si esto fuera poco, su último libro, que
nació con alguna
demora, alcanzó a incorporarse en la oferta de la Feria
del Libro que acaba
de concluir. Son logros muy importantes para cualquier artista
y artesano,
pero Sara Rubín lo toma con mucha calma, con mucha sabiduría.
Después de 40
años de enseñar macramé; de incontables exposiciones
donde se han exhibido
sus espléndidas obras y de homenajes como el premio a la
trayectoria que
recibió en el 2002 de parte del Instituto Nacional de Antropología,
no
pretende otra cosa que abrir nuevos canales de expresión
artística para esa
antiquísima manifestación cultural del hombre, ahora
transmutada en objeto
de diseño y de decoración.
Punto de partida
Nunca se pudo fechar los comienzos del macramé porque la
habilidad de hacer
nudos es contemporánea de la piedra que tallaban nuestros
antepasados para
fabricar cortadores, raspadores yarmas. Allí está
situado el origen de este
arte de combinar nudos con diversos estilos y complejidad para
elaborar una
enorme cantidad de artículos utilitarios o simplemente
decorativos. Lo que
si se puede es descubrir lo que a través de la habilidad,
el conocimiento y
el vuelo creativo es posible confeccionar solo con hilos y nudos.
Porque
usando solo sus manos privilegiadas, Sara es capaz de elaborar
desde un
simple cinturón o un collar,hasta una exquisita obra de
arte textil donde se
combinan colores, texturas y motivos. Es como el principio y el
fin de este
producto maravilloso del ingenio humano.
Ese enorme talento es lo que atrajo a jóvenes diseñadores
que a partir de
creaciones exclusivas confeccionaron diferentes prendas haciendo
confluir
como afirma Sara Þuna técnica antiquísima con un
diseño contemporáneoÝ. Una
fusión que se está dando cada vez con mayor asiduidad
en el mundo y que en
nuestro país ella tiene esperanza de que fructifique con
los jóvenes
exponentes del diseño local.
Difundir y jerarquizar
Al mismo tiempo, sus conocimientos enciclopédicos sobre
esta técnica la
llevaron a editar un nuevo libro Mundo macramé, orientado
a personas que
están dispuestas a hacer sus primeros nudos. Con 14 ejercicios
prácticos y
sus correspondientes explicaciones, Sara le abre la puerta a nuevos
acólitos, pero no deja de deslizar sus advertencias. El
macramé es un arte
muy versátil, pero sólo en tiempo, la experimentación
y la práctica
permitirán que se transforme en una expresión digna
de ese nombre.
Es que Sara sueña que con una mayor y mejor difusión
de esa antiquísima
artesanía también puede llegar una etapa de jerarquización
y de superación.
Un ciclo donde la necesidad de una industria en expansión
obre como
incentivo para que los artistas de los nudos sientan deseos de
innovación
genuina, de experimentación auténtica. Ella está
trabajando para que eso
ocurra. Con mucho esfuerzo y pasión. Casi en silencio y
con la discreción de
siempre.
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