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Los
parques nacionales
Los Parques Nacionales son áreas resguardadas
por el Estado Nacional para proteger su patrimonio natural y cultural.
La mayoría de los parques Nacionales argentinos comprenden en realidad
dos categorías distintas de manejo: Parque Nacional y Reserva Nacional.
En los PARQUES NACIONALES se trata de conservar los ecosistemas en su
estado más natural posible. Por eso solo se permite el desarrollo
de actividades turísticas y la investigación cieníífica.
Las RESERVAS NACIONALES generalmente rodean a los Parques, actuando como
una zona de amortiguación de los impactos que producen las actividades
humanas en las áreas aledañas no protegidas. Además de las
actividades recreativas y científicas, se admite el aprovechamiento
regulado de los recursos naturales bajo la supervisión de la Administración
de Parques Nacionales.
El
parque y la reserva nacional Nahuel Huapi Tienen,
en conjunto, una extensión total de aproximadamente 710.000ha.
En ésta área se protege una muestra representativa de los
ambientes naturales de la región andina del norte de la Patagonia;
provee oportunidades para la recreación y el turismo, y constituye
un verdadero laboratorio natural para la investigación científica.
Los
distintos ambientes del Parque Nacional Nahuel Huapi
Dados los diferentes relieves geográficos
y las variaciones climáticas existen en el Parque nacional ambientes
bien diferenciados:
~ALTOANDINO: A
más de 1.600metros sobre el nivel del mar, los suelos someros,
las bajas temperaturas, los fuertes vientos e intensas nevadas no permiten
un buen desarrollo de la vegetación. Sólo crecen en forma
dispersa pequeñas plantas adaptadas a estas condiciones rigurosas.
Aquí habita el majestuoso cóndor; durante el verano es un refugio
importante para el amenazado huemul -ciervo andino- y también para
otros animales que en épocas de bajas temperaturas descienden en
busca de un clima más favorable. La nieve acumulada durante el
invierno en esta zona del Parque, alimenta los últimos glaciares
y la delicada red de arroyo, rios, lagos y lagunas.
~BOSQUE HÚMEDO: Ocupa las laderas
y valles, por debajo del ambiente altoandino. En esta zona, de abundantes
lluvias y clima templado, crecen grandes árboles como el coihue
y la lenga (que se torna rojiza en otoño) formando bosques densos. En
sitios más secos se desarrolla el ciprés, y el ñire
ocupa diferentes ambientes acompañado por otras especies. Estos
bosques proporcionan refugio y alimento a numerosas especies animales.
Los mamíferos como el Pudú, el Gato Huiña y el Monito de
Monte, son difíciles de ver. En cambio, sí se pueden observar variados
anfibios y aves como el carpintero Negro, el Chuaco, el Rayadito y la
Cotorra Austral.
~BOSQUE DE TRANSICIÓN:
manchones de bosques alternando con pastizales áridos, caracterizan
esta zona, donde las lluvias no son tan abundantes. El Ciprés de
la Cordillera es uno de los árboles más frecuentes. Hay
mayor variedad de animales que en el bosque húmedo, ya que conviven
especies típicas del bosque con las que prefieren los pastizales
de estepa.
~ESTEPA: En una amplia extensión,
de paisaje ondulado, los fuertes vientos y la escasez de lluvias en el
verano, dificultan el cvrecimiento de árboles. Predominan algunas
variedades de pastos de hojas duras y pequeños arbustos. Pese a la aridez
de este ambiente, algunos animales como guanacos (Lama guanicoe),
zorros, pumas (Felis concolor) y varias especies de lagartijas
y roedores, encuentran aquí un lugar propicio para su desarrollo.
Clima
El clima del Parque es templado y frío
continental con
estación seca
de marcada estacionalidad. Los veranos son secos con temperaturas medias
entre 14 y 16 grados centígrados en el mes de enero. Los inviernos
son húmedos y con frecuentes nevadas y la temperatura alcanza una
media de 2 a 4 grados centígrados en el mes de julio.Las
lluvias son frecuentes, acentuándose en el período invernal.
El grandiente de presipitación
va desde los 4.000 mm al año en los puntos cordilleranos como Puerto
Blest, hasta solamente 600 mm en la zona del río Limay.
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